[CIAN] A pesar de que Grecia ha intentado mantener la compostura después de haber leído aquella carta, sé que algo no anda bien. Desde que salimos de la casa rumbo a la empresa, no ha dicho una sola palabra. Ella simplemente sujeta el papel con un poco más de fuerza y mira por la ventanilla. Me preocupo cuando a través del espejo retrovisor lateral veo que ella está llorando. Inmediatamente estaciono el coche a un costado y me desabrocho el cinturón de seguridad —Grecia, por favor dime que es lo que está pasando, apenas has hablado desde que salimos de casa— Le pido alarmado. —Estaba tratando de mantenerme entera, de que Bautista no me viera mal, pero ya no sé cómo contener este dolor y esta rabia que me consume— Me explica. —Lo de la carta ha sido un golpe muy bajo— Menciono. —Lo qu