Hoy pienso ocuparme de eso. O pensaba. Le dejo un mensaje rápido a Rose. “Perdón por eso. Olvidé por completo que le pedí a mi padre que pasara por ahí. Espero no te haya incomodado.” Guardo el móvil en el bolsillo, respiro hondo y me dirijo a la camioneta. Si mi padre me dejó un mensaje como diciendo es, es porque claramente desea saber más. Subo, enciendo el motor y dejo que el ronroneo constante del vehículo me despeje la mente mientras avanzo por la autopista hacia la casa de mis padres. El tráfico es liviano, pero mi cabeza no lo está. Repaso una y otra vez lo torpe que fui al olvidar que había mandado a mi padre allí, y cómo Rose debió sentirse al encontrárselo. El cielo se tiñe de naranja cuando doblo en la calle donde crecí. Las casas se ven iguales, ordenadas, con jardines bi

