—Sí, mis Nonnos —expliqué—. Viven en una villa... muy antigua y hermosa. Ya están algo mayores y no es fácil para ellos trasladarse. Y mi padre es muy apegado a sus tradiciones, así que la reunión de cumpleaños de mi madre es un evento importante. Mi Nonna me dio un discurso sobre encontrar marido y tener hijos. Me sentí como si estuviera en una película de los años cincuenta. Eric sonrió, una sonrisa ancha y encantadora. La comprensión en sus ojos aparece. Eric no solo escucha; entiende. Compartíamos un valor fundamental: la familia lo es todo, una base sólida en un mundo de exigencias. Eric tira suavemente de mí hasta que me encuentro sentada a horcajadas sobre su regazo. Su mirada es tranquila, cercana y sin prisa. —Me alegra que tuvieras un poco de amor familiar —dice con voz grave—

