Carla se aleja de la clínica mucho más enfadada que antes. No solo debe lidiar con Selene creyéndose la dueña de la manada en estos momentos, haciendo y deshaciendo todo a su antojo, sino también el extremo cambio de humor de Inés con el embarazo. Escuchar sus lloriqueos todo el tiempo la estresa a un nivel superior, jamás imaginó que se volviera tan débil, dependiente e imbécil. No ve la hora que ese cachorro finalmente nazca y pueda tener a su merced al heredero de Redwood Wolves. Cuando eso pase, será tan poderosa que no habrá nadie que pueda contra ella, ni siquiera Connor y su estúpida pareja. Llega hasta su salida secreta en los muros de piedra y se esfuma rápidamente en la oscuridad del bosque sin darse cuenta de que un hombre la observa y sigue de manera sigilosa. «Ella salió por