[Gael] ―¿Adela? ― llamo su nombre mientras abandono la habitación al siguiente día por la mañana ― ¿Estás en la cocina? ― pero la respuesta es el silencio y debo admitir que eso no me gusta para nada. Desde que empezó esto del acoso estoy más al pendiente de ella y siento una enorme ansiedad cuando no la veo o no me contesta ― ¿Adela? ― vuelvo a repetir mientras camino por el pasillo hacia la cocina. Llego a la sala y veo una caja en medio de la sala, ya no hay copas de vino sobre la mesa, ni la botella que tomamos ayer por la noche, supongo que ese levantó muy temprano a limpiar todo y no me quiso despertar. Me siento sobre el sofá y abro la caja que dejó me llevo una sorpresa al ver que está llena de sobres y pequeñas bolsas con algo adentro. Tomo todo lo que puedo con mis manos y lo

