[Adela] (1 mes después) Un mes más, y mi vientre crece más y más, ellas felices, tranquilas, con un padre que las quiere más que la vida y yo… me sigo acostumbrando a su presencia. Todo esto ha sido increíblemente terapéutico para mi. Por fin, Gael y yo tenemos la relación soñada, nos llevamos bien, nos hablamos con cordialidad, incluso hasta volvimos a compartir los espacios, ya no hay más “al gato y al ratón” ahora sólo somos dos seres humanos viviendo en el mismo piso. Hay días en que nos la pasamos en silencio yo, la mayoría del tiempo, dormida y él leyendo algún que otro guión que le envían. Luego nos juntamos para desayunar o comer y seguimos en lo nuestro. Hay otros en los que estamos todo el tiempo juntos. Él me enseña las posibles lugares donde planea mudarse al regresar a Ma

