[Penultimo, libro 1] [Adela] Al siguiente día de la visita de John al piso, un cerrajero vino y cambió los cerrojos de las puertas, dejando exclusivamente dos llaves, una para mi y otra para Gael. —¿Qué pasa si Lauren quiere entrar? ― le cuestiono. —Pues que toque la puerta y ya― me responde mientras lava los trastes ― de todas maneras no vamos a salir del piso y le podremos abrir la puerta ¿no?― Desde la visita de John lo he visto más preocupado e incluso ahora cierra la puerta de la habitación por la noches, cuando antes se quedaba abierta. Definitivamente no confía en él y aunque yo creo que no tendría que temerle supongo que el sexto sentido se lo dice o creo que más bien son los celos. —Vale, entonces le aviso que la llave que tiene no sirve ya ― entre mis brazos tengo a Sara

