A la mañana siguiente me desperté tratando de ahogar un grito de placer. Andrés estaba disfrutando y haciéndome disfrutar a su antojo, mientras me besaba cuanta parte de mi cuerpo encontraba debajo de mi cintura. Cuando se dio por satisfecho, y justo antes de irnos a preparar el desayuno para ir a trabajar, lo tomé de los brazos para atraerlo hacia mi… Andrés - ¡Buenos días, hermosa! (sonriendo de esa manera en la que logra derretirme por completo) Sara - ¡Ya lo creo que son buenos días, mi amor! (sonreí y él me besó los labios tiernamene) Andrés - ¡Extrañaba despertarte así! (quitando el cabello que tenía sobre la cara) Sara - ¡Te amo! (lo besé tiernamente) Andrés - ¿Quieres volver a ser mi novia? (lo miré fijamente, pero no era capaz de hablar) Digo… se que no es la manera más

