Cuando volteamos para ir hacia la playa privada donde todo estaba decorado y preparado para la gran fiesta que daríamos celebrando nuestro amor, pudimos ver la emoción de todos los invitados… los que conocían nuestra historia y los que no, todos estaban conmovidos ante la hermosa boda que habíamos tenido. Y ahora era yo quien ya no estaba emocionado. Mientras hacía ese camino junto a la mujer con la que había soñado durante toda mi vida poder compartir mi existencia, me sentía completamente orgulloso y poderoso. Y ella iba tan sonriente como yo, sintiéndose poderosa también por haber conseguido ser tan feliz como siempre soñó, por haber vencido a todas las piedras que se le aparecieron en el camino y a los miedos que hace algunos años le impidieron pensar también en que este momento pod
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


