Capítulo cincuenta y nueve.

3456 Palabras

Estoy corriendo. Persigo a alguien... No. Alguien me persigue a mi. Me aferro a unos barandales de hierro, la estructura donde me encuentro se balancea, haciendo que pierda la estabilidad por unos segundos. Casi que ahogo un grito. Creo... Creo que es una casa. No. Esa idea se me quita enseguida, cuando me inclino sobre el mismo hierro y aunque chilla, miro hacía abajo. La altura es demasiada. No hay ningún salón, ninguna cocina, nada. Solo es vacío. Ni siquiera se puede ver que hay allí. Todo allí abajo es n***o. Me recorre un estremecimiento. Escucho pasos acercándose. Vuelvo a retomar el camino, está vez sin correr y teniendo cuidado de no tropezar. De solo pensar que pueda caerme hace que se me acelere aún más el corazón. Respiro entrecortadamente. Las palmas de las manos

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR