[MATEO] Sus labios sobre los míos mientras que vamos regresando al hotel es una sensación divina. Los paisajes de esta ciudad desértica y llena de luces pasan por nuestro alrededor, pero a mí lo único que mi interesa ver es a ella, a esos ojos que se han convertido en mi razón de vivir —Ahora soy completamente tuyo— Le digo entre beso y beso y ella sonríe. Sus delicadas manos acarician mi rostro y yo me siento morir con su roce —Y yo soy completamente tuya esposo mío— Murmura y se muerde los labios —Agradezco al cielo que no hay fiesta ni invitados porque para serte sincera, solo me interesa estar contigo y nadie más— Declara y para mi sorpresa rompe todos los esquemas cuando se levanta el asiento de esta limusina y se sienta sobre mí. —Españolita, te puedes hacer daño— Advierte y niega