Si Annabella Black pudiese llorar, sin duda algún lloraría sangre; el espeso líquido bajaría por sus mejillas y marcharía el perfecto rostro de su malvado marido, eso mientras aprieta su mano con fuerza, rezándole a su Dios por su bienestar. Pobre mujer ilusa…metida en una fantasía “perfecta” pero, ¿si supiera la verdad, seguirá estando en la misma posición? Caín solo podía observa, Annette mordía sus labios y James solo podía bajar la mirada. No se atrevían ir en contra de Cameron. —¿Cómo paso? — Los presentes en la habitación del hospital se tensaron al escucharla gemir de dolor. —Un accidente— Gold fue el primero que hablo— Una motocicleta se cruzo en el camino y un auto se estrello contra nosotros. Supongo que no vio que estábamos en el carril— Que más daba si mentía, la mujer no