Grace Anderson Me quito los tacones cuando llego a casa de trabajar y saludo a mis compañeros de piso que están todos cenando mientras ven la televisión. Entro en mi habitación y dejo el bolso en el escritorio, cojo el pijama y la ropa interior y voy a ducharme después de un largo día en la galería. Cuando cierro la puerta en el baño y miro mi reflejo en el espejo, sonrío. Sonrío porque parece que todo va mejorando poco a poco. Tengo trabajo, soy capaz de mantenerme de nuevo a mí misma, todo está bien con mis antiguos y nuevos amigos y... estoy conociendo a alguien. O así me sentía claro. Adrien conseguía que las mariposas volvieran a aparecer en mi estómago cada vez que su mano rozaba una parte de mi cuerpo. Así me sentía hasta que Jared volvió a poner elefantes y estos se comieron a

