Punto de vista de Ethan. Estaba sentada en el sofá, viendo la tele y disfrutando de una tarde tranquila. Hoy había decidido tomarme un descanso del trabajo y dedicarme tiempo a mí misma. Alexa había estado en la piscina todo el día y decidí dejarla disfrutar del agua a solas. Las puertas se abrieron y Alexa entró en la habitación. Tenía la cara manchada de lágrimas y los ojos rojos e hinchados. Enseguida me entró el pánico y me levanté del sofá para ir a verla. —Oye, ¿qué te pasa? —pregunté, intentando que mi voz sonara tranquila y suave mientras le ponía una mano en el hombro. Ella se la quitó. Respiró hondo y su voz tembló de emoción. “¿Por qué me has estado colmando de cariño y atención?” Su pregunta me dejó perplejo. ¿Qué demonios significaba eso? ¿De dónde venía? La miré con asom

