Punto de vista de Alexa. Mi mano descansaba sobre mi vientre mientras miraba al techo. Todavía no podía creerlo. Todavía no podía creer que estaba embarazada y que iba a ser madre muy pronto. El médico me había dicho esa mañana que solo tenía un mes de embarazo y me explicó por qué la primera prueba que me hice dio negativo. No sabía si debía alegrarme por mi embarazo o no. Me resultaba difícil alegrarme. Pero al mismo tiempo, no lo odiaba. Era un sentimiento que realmente no podía explicar. Era difícil ilusionarse con traer un hijo al mundo cuando el padre no hacía más que engañarme todo el tiempo. Y no quería que mi hijo creciera en un hogar infeliz. Pero al mismo tiempo, quería traer a mi bebé a este mundo. No era de las que pensaban en el aborto. Era algo que jamás se me habría ocurr

