PUNTO DE VISTA DE ALEXA. Hoy fue otro día más para regodearme en mi autocompasión y miseria. Ethan y yo no nos hemos visto en días. Estaba preocupada, pero no había manera de contactarlo y preguntarle cómo estaba, ya que no tenía ningún teléfono a mano. Podría pedirle a alguien, tal vez a Nana o a Mary, que me ayudaran a contactarlo, pero dudaba que me respondieran, ya que todas me habían ignorado como si no significara absolutamente nada para ellas. Como si nunca hubiéramos sido amigas ni nos hubiéramos preocupado la una por la otra. Ya no me dolía tanto. O sea, todavía me dolía, pero no tanto como antes. Me recogí el pelo detrás de las orejas, sintiéndome tan sola. Quería llorar, pero ya estaba harta de llorar desconsoladamente todo el tiempo. No era sano para el bebé. Si seguía llora

