Punto de vista de Alexa Me levanté del taburete y guardé el resto de los bombones en la caja. Aún sentía su mirada clavada en mí, pero ni siquiera la miré. Cargué la caja y la metí en el congelador. Me los comería más tarde, cuando tuviera hambre. Por el rabillo del ojo, pude ver que Nana seguía de pie en la puerta, mirándome fijamente. No sé si esperaba que yo hablara primero, pero si eso era lo que esperaba, desde luego no lo conseguiría. Seguía muy enfadada con ella y con Mary, y aún no estaba preparada para hablar con ellas. No hasta que se disculparan. Al menos eso me lo merecía. No tenían derecho a tratarme así. Comencé a caminar hacia la entrada y pasé junto a Nana. Ella seguía allí parada y la oí darse la vuelta justo cuando llegaba a la puerta. “¡Alexa!“, gritó. Me detuve, al

