Capítulo 44

733 Palabras

Natalia Debería haber sabido que algo pasaría. Incluso mientras el taxi se alejaba cada vez más de su mansión, el peso en mi pecho no cesaba, ni tampoco el torbellino de rabia dentro de mí. ¿Y dentro de esa rabia? Recuerdos. En la clínica de la manada y en mi apartamento podía fingir a veces. Podía actuar como si estuviera en una manada diferente, atendiendo mis deberes. Podía ignorar las miradas que recibía de los miembros de la manada que me reconocían y de aquellos que aún no me conocían pero seguían recelosos. Sin su interferencia ni la de María era más fácil. Pero este lugar era demasiado familiar y no de una buena manera. Lo detestaba. Y ahora, lo peor había ocurrido. Qué irónico que los mismos Ancianos de los que había intentado esconderme el día anterior me hubieran visto a

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR