El mundo a sus pies Han pasado varias semanas desde que pedí la mano de Angeles, hemos comenzado con los preparativos de la boda, ella está muy entusiasmada, y el solo ver su mirada llena de ilusión hace que quiera poner el mundo a sus pies. No he hablado con mi madre desde que discutimos, sé que si hablamos vamos a volver a pelear, esta cegada por el veneno de Rebeca, sé que todo se va a arreglar cuando conozca cómo es Angeles, va a aceptarla y todo será mejor. Se acerca la primera colección que correrá a mi cargo, he trabajado mucho, y estoy muy nervioso, espero que todo salga bien. —Yo sé que la colección va a ser un éxito – dice Angeles con seguridad mientras estamos sentados en el restaurante, sus palabras me dan confianza —Eso espero, no quiero fallarle a mí padre – digo y l