Shane Robinson. Puede que lleve unos cuantos años siendo el competidor más elogiado de Boston cuando del proyecto urbanístico del ayuntamiento se trata. Puede que siempre haya sentido nervios, a pesar de la seguridad, porque esta tarea es algo más que solo trabajo y renombre para mí. Puede que este año por primera vez tenga una competencia real, con una visión que supera a la mía y que todas las cartas estén echadas y ya no a mi favor, pero los nervios que siento no tienen comparación. Y no son nervios por la posibilidad de perder, sino de hacerlo contra ella. Esta noche al fin sabremos qué pasa. Si es mío, suyo o nuestro. La pregunta que me he estado haciendo estos últimos días, desde que ella regresó y lo hizo de una manera que no acabo de comprender. —Tienes la pajarita torcida,

