«Sigo creyendo…» Muerdo el interior de mi mejilla hasta que siento hierro en la lengua. No puedo dejar de ver la escena. Misael se lleva a Ivanna. La saca del grupo y la aleja de la multitud. No me gusta la forma en que él la mira. No me gusta que la toque como si tuviera derecho. No me gusta que ella lo deje. Los sigo con la mirada mientras se apartan del bullicio. Nada logra sacarme de ahí, de esa imagen. Solo veo a Ivanna. Y a él. Mierda. ¿Qué tanto tienen ellos? ¿Qué carajo hace ese tipo defendiéndola de Aurora y la otra arpía? ¿Qué interés tiene? Porque eso fue lo que me pareció. No vi qué pasó, pero conociendo a mi madre estoy seguro que algo hizo. Mi cerebro, jodido como siempre, me regala la imagen de Misael defendiéndola. Ese no es su lugar. Esa no es su labor. Sient

