*** El Prudential Center de Boston es tan enorme y lujoso como recordaba. Caminar de nuevo entre sus tiendas, ahora vistiendo sin estilo y con poca gracia, debería avergonzarme, pero la verdad es que me da risa. No es que haya estado muchas veces aquí, aunque sí era el destino cuando necesitaba asistir a algún evento familiar y debía estar a la altura. Miro las tiendas que en ocasiones visité con Shane y la piel se me pone chinita. Él siempre encontraba un hueco en sus labores para acompañarme, para verme salir del vestidor luciendo los modelos más hermosos y ayudarme a elegir la mejor opción. Siempre terminábamos la salida viéndonos con ojos más enamorados, con más cosas vividas en conjunto, con mil ansias de tener un camino solo nuestro. Un camino que comenzamos a construir juntos

