Miro a Ivanna. No puedo evitarlo. Los pelos erizados en mi nuca me llevan a ella. La mano en un puño me controla de lo que quiero hacer y decir. Quiero gritarle si ella ha estudiado esos proyectos pasados. Si ha notado su mano, aun en su ausencia. Si era necesario llegar a esta ciudad de nuevo siendo mi enemiga y no mi aliada. Quiero gritarle que no entiendo nada. Pero no lo hago. Regreso mi atención a Milo y relajo mi expresión. —Confío en que los expertos sabrán tomar una decisión —aseguro y vuelvo a mirar a la mujer que me observa con el ceño fruncido—. Pero si garantizas una continuidad, estaré mucho más conforme con todo esto. Lo que he hecho en esta ciudad los últimos años es demasiado importante para mí. Ivy da un respingo. Es casi imperceptible, pero yo no le he quitado ojos d

