—¿En dónde estaban? Jared y yo, nos detenemos cuando escuchamos la voz de Alondra. —Tuvimos que solucionar un imprevisto —digo tratando de no parecer culpable. —Ya imagino el imprevisto puticienta. Jared se ríe antes de aclararse la garganta. —Marcella, solo me echo la mano en un asunto. Alondra nos mira de arriba abajo con chulería. —Puedo imaginarlo amigo. —¡Alondra! —susurro. —Vale. Tu padre estaba buscándote—. Habla, poniendo los brazos en jarra— Al parecer quiere hacer la presentación ahora. —Iré con mi padre. Miro a Jared y me alejo con una sonrisa cómplice. A paso lento, me voy en busca de mi padre y lo encuentro junto a mi madre y mis hermanos. —Supongo que ha llegado la hora—. Digo cuando deparan en mí. —Así es. Papá sonríe entre feliz y nostálgico. —Después de est

