POV. EMILIA Emilia de la Rivera. Se lee en mi libreta. Fran le pidió al tendero de la tienda que la marcara con mi nombre. Y, como si no fuera suficiente, también pidió que escribiera algo dentro, justo en la parte de atrás de la portada: Real, honesta… sexy. Casi me muero. Casi dejo de respirar ahí mismo. Casi le aviento la libreta en la cara. Pero solo me sonrojé. Como tonta. Y él lo notó, claro que lo notó. También me compró una pluma —negra, elegante, preciosa— y me hizo prometer que firmaría mis primeros autógrafos con ella. Se lo prometí… Aunque no sé si lo lograré algún día. Salimos del local y nos hicimos camino por Madrid. Fran prometió llevarme a lugares de inspiración y lo hizo. Primero al Museo del Prado. Y ahí… el Fran Nerd salió. Y es encantador. Un nerd de 1.90, pe

