POV. FRAN Ella saca una libreta gastada de su bolsa, como si estuviéramos a punto de escribir algo inocente. No lo es. —Necesito datos —dice—. Verdades. No puedo crear un romance perfecto sin una pizca de realidad. Pasamos el resto de la mañana creando este nuevo plan. Horas. Literalmente horas. Emilia convierte mi sala en una especie de cuarto de guerra literario. Libreta abierta, pluma en mano, piernas cruzadas, mirada brillante. Yo contesto preguntas mientras ella escribe como si el mundo dependiera de cada palabra. —Necesito saberlo todo —me dice—. Desde lo básico hasta lo ridículo. Y vaya que lo ridículo aparece. —¿Cómo duermes? —De lado. —¿Derecho o izquierdo? —Izquierdo. —¿Siempre? —Casi siempre. —¿Y si estás triste? —…boca abajo. Anota eso como si fuera una revelac

