POV. FRAN Invitar a Emilia a salir. ¿Salir? La palabra me provoca más ansiedad que una junta con inversionistas hostiles o una llamada de mi madre a las siete de la mañana. Salir implica reglas que no entiendo, expectativas que no domino y emociones que no se pueden calcular en planos ni resolver con fórmulas. Debo admitir algo que rara vez digo en voz alta: no sé cómo se hace eso. Nunca supe. Nunca tuve citas. Nunca “salí” con alguien de forma normal. No hubo cafés torpes, ni cenas incómodas, ni risas nerviosas por pagar la cuenta. Hubo relaciones funcionales, estructuradas, planeadas. Relaciones donde todo estaba definido desde el principio… incluso el final. Serrat no quería citas. Quería escenarios. Eventos. Fotografías. Apariciones públicas. Y yo, idiota aplicado, aprendí a des

