POV. Emilia - Esa misma tarde- Me trueno los dedos, nerviosa, mientras espero a Henry en el restaurante del hotel donde se hospeda. Miro a ambos lados, como si estuviera a punto de cometer un crimen. Como si aceptar su trato me convirtiera en una persona distinta. Peor. Como si cruzar esta línea fuera irreversible. Respiro hondo. No es miedo lo que siento. Es conciencia. Durante años defendí mi trabajo como si fuera una extensión de mi cuerpo. Cada palabra escrita, cada historia, cada silencio elegido con cuidado. Y ahora estoy aquí, a punto de sentarme frente a un hombre que cree que todo eso tiene un precio. Me digo que es solo una conversación. Que todavía puedo levantarme. Que nadie me obliga. Pero también sé algo más incómodo: que fingir derrota es la única manera de que baje la

