No es justo—le digo—me voy a aburrir aquí—señalo la habitación. Parece pensar por un minuto, luego sale del cuarto y después de unos minutos entra con algunos libros—Ahora no te aburrirá, tendrás con que distraerte—me da los libros y se acuesta a mi lado con una sonrisa de oreja a oreja pues me ha ganado, sabe muy bien que no puedo decir nada ya. Ha pasado un año, en estos pocos meses puedo decir que soy feliz después de todo lo que vivimos y pasamos para llegar aquí. La felicidad a veces tarda en llegar pero es seguro que vendrá al final. Hoy iremos de visita al inframundo con el único motivó de presentarle a Jordán a la nueva integrante en la familia, mi pequeña niña se llama Eiza Janeth. —Vamos con cuidado—dice Axel mientras ayudaba a caminar por el lugar oscuro. Camino con la peq