-¿no es cierto? todo porque necesitas de mi - no - no lo niegues, el medico lo dijo todo, el te lo aconsejo - déjame explicarte - no necesito que me expliques, escuchame tu a mi- le advierto- desde hace ocho años no te veo y no se de ti, me abandonaste y ahora apareces porque necesitas de mi, eso si es una porquería de tu parte- aseguro y niega - no escucha - eres un asco de persona, no puedo creer y me niego a creer que tenemos la misma sangre, eres un ser muy feo - afirmo- no me vuelvas a buscar - espera - te diré lo siguiente y son resentimiento, no estoy en la obligación de ayudarte y no lo haré no tengo que hacerlo, así que suerte y no me vuelvas a buscar salgo de la habitación sin mirar atrás con un nudo en la garganta y con los ojos cristalizados, por un segundo llegue a pe