Brittainy Stewart Cuando el avión aterriza en el aeropuerto de New York me siento satisfecha. Mason cumplió mi deseo de darme placer en la parte trasera del jet y mi sonrisa complacida creo que lo deja claro. La Britt más joven se hubiera sonrojado de cuerpo completo, incapaz de imaginar esas cosas que Mason solía decirme por molestar. Pero la nueva Britt, la que toma el toro por los cuernos y quiere vivir la vida que estuvieron a punto de arrebatarle, sabe lo que quiere y va a por ello. Esta semana ha sido una constante muestra de lo mucho que Mason y yo nos entendemos en la cama, eso siempre fue así, pero la verdad es que no sabía cuánto lo extrañaba en realidad. Después de lo que nos sucedió, mi vida dejó de ser lo que era. Cuando pensaba en Mason lo hacía con nostalgia, con dolor,