[ASLI] Al día siguiente: 21 de noviembre, 2019 La alarma del despertador me obliga a abrir los ojos aún más alterada de lo que ya estaba. Estiro el brazo, la apago y me quedo unos segundos inmóvil, intentando recomponerme. Existen noches largas y llenas de sueños capaces de hacerte despertar completamente desorientada… y esta ha sido una de ellas. Todavía no tengo claro si me he vuelto adicta a sus besos y a sus caricias, o si es simplemente mi imaginación —esa que nunca descansa— jugando conmigo como suele hacerlo cuando mezcla deseos con historias por escribir. Lo único que sé es que me he despertado completamente sudada, a pesar de que afuera el invierno ya empieza a hacerse notar. El espejo, ubicado a un lado de la cama, me devuelve la imagen de una mujer sonrojada, despeinada, con

