22

1952 Palabras

Permanecemos unos minutos más en el coche, Jack no deja de removerse y parece aliviado cuando salimos y me da las llaves como si quemaran. Caminamos en silencio por la calle hasta la fiesta, me acompaña por el lateral y hunde su mano en el bolsillo trasero de mis vaqueros para no perderme entre la gente. Por suerte el tumulto de gente arremolinado sobre la mesa de ping-pong es tan grande que encontrarlos es algo más fácil. Levanto la cabeza lo suficiente para darme cuenta de que Jack me está mirando. —¿Los ves? —le pregunto. Se agacha y me da un beso corto, por sorpresa, hace que se me ponga la piel de gallina. Con lo alto que es, él encuentra antes a mis amigos y les devuelvo las llaves y sus cosas. Lee se ha unido a jugar y estoy segura de que ha perdido la camiseta. Kay me guiña u

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR