La escena era muy difícil de describir comenzando por el aspecto de Josh, parecía realmente no haberse cambiado ni de ropa siquiera, cada parte de su cuerpo era un indicador que estaba desesperado, intranquilo, y la pregunta que temía hacerme porque sabía la respuesta era ¿es por Pool? A pesar de haberle pedido a mi madre que se mantuviera al margen, no me hizo caso y lo enfrentó. Evidentemente la situación no podía terminar bien porque el chico estaba todo desesperado y mi madre (si bien solo estaba preocupada por mi bienestar) le hacía preguntas de protocolo cuando evidentemente tiempo era lo último que tenía. Para colmo la vecina que en todo metía sus oídos y su opinión no pedida, salió por su ventana nada más para hacer acto de presencia. ¡Ay, es que esa señora me sacaba de quicio!