Brisa Luc había hecho todo para hacerme sentir cómoda, desde traerme la comida a la habitación, hasta asegurarse de que mis medicinas las tomará a horario, al menos mientras aún seguía despierto. Sin embargo, cuando desperté esta mañana, pase por la misma situación que el día anterior, me encontraba prisionera de uno de sus brazos. La única diferencia, es que este día no me resistí y no traté de liberarme, solo me aferre a su brazo y me acomodé, volviendo a dormir. Él mismo me había dicho que su sueño era pesado y que nada, ni nadie, lo lograría despertar, por lo que intentarlo hubiera sido en vano. No solo eso, me encontraba realmente cómoda y sin ánimos de resistirme a su cercanía. Sin embargo todo eso cambio en la noche. Mientras él tomaba una ducha, antes de comenzar a trabaj

