Capítulo 48

1563 Palavras

Rafael Mierda. Estaba aquí. ¿Por qué demonios estaba aquí? Esos tres pensamientos fueron lo primero que surgió en mi mente en el instante en que la puerta se abrió de golpe y reveló su rostro. Apenas había asimilado su presencia cuando sus palabras hicieron que el pánico volviera a estallar. Sin dudarlo, desvié la mirada. Una oleada de humillación y conmoción me revolvió por dentro. ¿Por qué demonios había venido? ¿Por qué tenía que aparecer ahora? ¿Por qué tenía que verme así? Me costó varios segundos angustiosos recordar lo ocurrido hacía media hora. El dolor estalló en medio del sueño, obligándome a despertar, pero aún delirando. Pasé veinte minutos insoportables hasta que la agonía se volvió lo bastante soportable como para alcanzar el teléfono y llamar a Luca para que viniera

Leitura gratuita para novos usuários
Digitalize para baixar o aplicativo
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Escritor
  • chap_listÍndice
  • likeADICIONAR