Meses después Travis Al final fue inevitable que Fleur y yo no regresáramos a Birmingham y más porque su hermano la presionó a volver por una promesa que ella le hizo años atrás, claro que no partimos sin antes asegurarnos de que Hein estuviese mejor de salud, hecho del cual nos encargamos mi padre y yo con el constante trabajo que hicimos y el cual fue agradecido por los German. Asimismo, no negaré que en ocasiones resultó frustrante cuando Hein recaía, pues era darle una mala noticia a la familia, lo que enseguida disparaba mi estrés al querer mantenerlo con vida. A decir verdad, pude sentir, gracias a esta experiencia, el peso que ha llevado mi padre a cuestas con cada uno de sus pacientes y pese a no saber cómo soporta tanto, me alegra haber estado en Suiza trabajando a su lado, pu