Mariana Hemos estado 4 días en Dubái, es un lugar precioso, León al principio estaba distraído y preocupado, seguramente por la constructora, pero después de llenarlo de besos y caricias, no se pudo resistir y ha vuelto a ser el mismo. Nos hemos divertido muchísimo, hemos paseado por todos lados, el mar es hermoso, hace mucho calor y el clima es muy seco, eso es una ventaja ya que León se pasa casi todo el día sin camisa, yo por supuesto me deleito mirando a mi sexy esposo. Estamos cenando en un hermoso restaurante, León y yo nos la hemos pasado riéndonos, recordando todas las cosas bonitas que hemos vivido juntos. — Vamos a brindar – le digo con mi copa en la mano, él me mira confuso — ¿Por qué brindamos? – me pregunta y sonrío con alegría — Por ti, por mí y por nuestros hijos – le