Yuri no me dejó hacer nada, preparó ella todo sola, pegó dos mesas en el jardín y preparó mucha comida, será una simple reunión familiar, no quiero globos ni nada por el estilo, de hecho acepté hacer esto porque siempre lo hemos celebrado en familia y no sé si los próximos serán junto a ellos. —De verdad puedo ayudar Yuri, mira que Kenia no está aquí —insisto. —No falta casi nada, quédese tranquila —me pide. —. Mire que el señor le hizo caso, no he visto a la muchacha. —Le conviene —respondo pensativa. De hecho al parecer sí me hizo caso. Anoche quise preguntarle si iba a estar presente, pero no me atreví, tampoco es que sea una buena idea. —. Deja la comida aquí, la sirves cuando lleguen. —¿No va a invitar al señor? —me pregunta curiosa. La miro apenada, él ni siquiera sabe que

