Isabella Me tensé en cuanto escuché la voz de Liam. Por un instante insensato, creí haberlo imaginado. Pensé que el alcohol finalmente se me había subido a la cabeza y me hacía alucinar con la única persona que ya ocupaba demasiado espacio en mis pensamientos. Pero entonces Brian balbuceó: «S-Sr. Branston», confirmando la realidad. Liam estaba allí. Había venido sin que yo lo llamara. Me había encontrado. Y lo que es peor... me había encontrado apoyada en otro hombre. Mi mente entró en un torbellino al instante. ¿Qué digo? ¿Qué hago? ¿Cómo protejo a Brian de él? ¿Cómo evito que Liam estalle? Podía sentir el miedo que emanaba de Brian, a mi lado, y no podía culparlo. Casi podía imaginar la mirada en los ojos de Liam en ese preciso momento. No pensaba en mi propia seguridad. Apenas es

