Isabella Cuando pregunté quién era Leon, Sarah me dijo que no le correspondía a ella responder a esa pregunta. Me pidió que mantuviera la calma y aseguró que pronto obtendría respuestas a todas mis dudas. Sus palabras sonaron ambiguas y me dieron ganas de obligarla a abrir la boca para sacarle todo lo que sabía. Pero supongo que tenía razón; no debía ser ella quien me contara ciertas cosas. Sin embargo, no podía ignorar la sensación de que Sarah sabía cosas que yo aún desconocía. Sus palabras exactas habían sido: «Bella, si empiezo a hablar ahora, podría contarte cosas que no me corresponde revelar». Aquello no hizo más que aumentar mi curiosidad. Conversamos un rato y me puso al tanto de lo que ocurría en la oficina, pero noté que no mencionó nada sobre Liam, aquel hombre o siquiera

