Algunos días después Los últimos días han sido una sucesión interminable de alertas, decisiones tomadas al límite y silencios que pesan más de lo que deberían. Valentina está mejor físicamente, lo sé, lo veo, pero yo no lo estoy. No del todo. Desde lo ocurrido con Laura, algo dentro de mí se mantiene en guardia constante, como si el peligro pudiera materializarse en cualquier momento, incluso en los espacios que deberían ser seguros. No saber quién está detrás de todo es lo que más me desespera. Un enemigo visible se enfrenta. Uno invisible… se teme. Por eso no he permitido que Franco se aleje de ella ni un solo segundo. Por eso he reforzado la seguridad de la empresa, de la casa, de cada trayecto, de cada rutina. Y por eso tampoco me he separado de Valentina más de lo estrictamente nece

