Necesito sentarme. El rey Alfin Edwards fue asesinado por la diosa de invierno, esa es la creencia oficial porque su pecho fue atravesado por una flecha hecha de hielo. – Yo estuve con él en el bosque, no había flechas de hielo. Su mirada cambia – ¡fuiste con él!, el sitio más peligroso y ese imbécil te llevó. – Él no me llevó, yo decidí ir – atrévete a usar ese insulto conmigo. – Tu enfermedad, la sangre, ¡fue un truco! – No. – Y sanaste mágicamente. Suena a algo que yo haría – Henry, yo no… – No importa cómo lo hiciste. Esta es la reputación que construí, no importa cuánto me esfuerce en decir la verdad, nadie me creerá – tuve dudas sobre la forma de actuar de los hombres que envió el duque Winter, y acerté – lo digo en voz muy baja recordándole que debe bajar su tono – no tien