(9 años atrás). Yun estaba a lado de su padre, Daniel había estado en cama durante las últimas semanas. Yun sabía que se acercaba el final, y aunque se moría por llorar se aguantaba las ganas y se hacía el fuerte, se limpió las dos lágrimas que se escaparon de sus ojos y respiró hondo, estaba por irse cuando fue sujetado de una mano, miró a su padre y este lo veía. —Papá ¿Cómo te sientes?. —Me siento bien Yun, ¿Dónde está tu mamá?—preguntó con la voz débil. —Tuve que obligarla para que se fuera a dormir, ¿Quieres que la llame?. —No, déjala descansar, que sea un secreto entre nosotros. Yun asintió y se sentó junto a su padre. —¿Por qué lloras Yun?—preguntó Daniel, nunca antes había visto a su hijo tan vulnerable. —No lo hago papá. —¿Por qué no?. —Soy fuerte, por mamá. —¿