21

1408 Palabras

Me dieron de alta esta mañana, se supone que lo iban hacer ayer, ya que había despertado, pero después de mi episodio dijeron que era mejor que me quedara una noche más. Ahora me encuentro en casa, recostada en mi cama. Los pensamientos no tardan en venir a mi mente. No puedo creer que realmente mandé a Luzbel una vez más al infierno. No puedo creer que la última vez que lo vi fue cuando se hizo pasar por un amigo de la escuela. Y lo que no supero es que todo lo que sucedió al volverlo a sacar haya sido parte de mi imaginación, ese día en que Gabriel me dio la extraña piedra no fue real. Todo apesta, apesta la vida real y lo que más apesta soy yo, por no tener el suficiente valor para afrontar que no todo fue su culpa. No debí de pedirle que se fuera. El sonido de la puerta siendo toca

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR