Es algo inexplicable lo que sucedió, pero pasó, fue real lo que viví, por un momento pensé que podía ser causado por alguna pesadilla que había tenido, pero cuando esa voz susurró su nombre me di cuenta que no fue ninguna pesadilla. Fue real. Demasiado real. Lo viví en carne viva, sentí el dolor físico hasta perder la conciencia. Fue real, Iker estaba en mi mente. Luka me ayudó a comer aunque insistí en que no lo hiciera, ya no había ningún dolor físico, ya estaba bien. Luego de que él se fuera me dispuse a dormir, venían largos días, días en los que sólo me concentraré en descubrir la verdad de todo esto. Ya me encontraba en casa, antes de venir Hazel me volvió a examinar y me hizo un montón de preguntas más. Margaret también estuvo insistente en saber si no había vuelto a tener otro

