– Estoy pensando en visitarte – me dice Aurora al igualar mi paso, Nicolás camina más adelante mientras Tobías y William cargan las maletas – ¿te quedarás en la embajada o comprarás una casa? – No lo he decidido. – Lo averiguaré más tarde. Su abrigo se ve delgado, pasará frío. – Escuché rumores de que los vestidos tienen incrustaciones de joyas y cadenas, muchas de mis amigas hacen comentarios como, ¡son personas o alhajeros! – sonríe. Es el momento de subir a los carruajes y Aurora no ha dejado mi lado, por lo que es difícil detenerla. Quizá la señora Abigail le pidió que me acompañara. – Te subestimé por completo, ya tuviste a Gideon y ahora vas detrás del príncipe heredero de Selder. ¡Ah!, solo es Aurora siendo la prima insufrible que recuerdo. – Siempre me pregunté cómo lo hici