Nicolás. – Iker…, reencarnó como el príncipe Nicolás Daemonium. ¿Por qué?, justo ahora que estaba dispuesta a completar mi trabajo y volver con Nicolás, sí antes me hubieran dicho que Iker estaba en el reino mortal me habría sentido satisfecha, porque podría darle un final a esa historia antigua, bajaría, lo encontraría probablemente casado, con hijos y yo me aparecería para demostrarle que la mujer a la que abandonó era más poderosa de lo que él jamás sería. Pero él, ¿por qué? – ¿por qué tenía que ser él?, el mortal al cual más eh odiado en toda mi vida y al que amo con todo el corazón, ¿por qué tienen que ser el mismo? Que sonría en este momento me hace sentir más molesta. – No conoces toda la historia. – La conozco, fui parte de ella. – Hace doscientos años Labia lo secuestró y l