Eva ¿Tan descabellado era pensar que ella me haría esto? Definitivamente no. Sin embargo, tenía varias dudas. Habían pasado dos semanas. Dos semanas sin ningún problema. No la había visto ni me había acercado a ella, dejando atrás cualquier sospecha del pasado. ¿Por qué iba a aparecer de repente y hacerme daño? ¿Fue mi sospecha hacia ella aquel día lo que la provocó? ¿Estaba planeado? ¿Lo hizo sola? ¿Estaba pensando demasiado? —Tienes que dormir —dijo Jon, su voz sacándome de golpe de mis pensamientos. Levanté la vista cuando su mano acunó mi mejilla. —Has tenido un día muy largo. Necesitas descansar. No te molestes en venir a trabajar mañana y quédate dentro de casa todo lo posible. Cierra también todas tus r************* . No quiero que te hagan daño. Todo tenía sentido. As

