Eva Media hora después, todo el apartamento estaba en completo silencio. Después de decidir contárselo todo, nos habíamos trasladado del suelo al sofá del salón. Allí le expliqué todo lo que había ocurrido en el pasado y lo que estaba sucediendo ahora. La infidelidad de Viktor, cómo me echó de casa y todo lo que pasó mientras él estaba de viaje, dejándome el trato a mí. Casi todo. No podía mencionar los insultos de Viktor, sus amenazas ni sus intentos de acorralarme. No cuando sabía que no se lo tomaría bien. Ahora que todo estaba dicho, permanecí en silencio mirándolo, esperando a que por fin hablara. Él estaba sentado en el mismo lugar, la inmovilidad de su cuerpo y su rostro similar a la de una estatua. Bajo las luces que iluminaban sus pómulos afilados y sus profundos ojos

